Itsasmuseum recupera la memoria de las «cargueras», durante siglos fueron una pieza imprescindible en la actividad portuaria de Bizkaia, pero su historia quedó prácticamente borrada de la memoria colectiva. Con la exposición Cargueras. Un trabajo a reivindicar, este museo invita a descubrir un oficio tan duro como desconocido. Se puede visitar hasta el 1 de noviembre, y la entrada es gratuita.
La exposición, producida por las Juntas Generales de Bizkaia y basada en la investigación de Amaia Apraiz Sahagún y María Romano Vallejo, rinde homenaje a las mujeres que se dedicaron a la carga y descarga de mercancías en los puertos vizcaínos desde el siglo XVI hasta la década de 1950. Un trabajo físico, precario y mal remunerado que resultó esencial para el desarrollo económico del territorio, pero que permaneció invisibilizado durante generaciones.
El recorrido reúne una valiosa selección de documentos oficiales, artículos de prensa, fotografías históricas, ilustraciones y reproducciones de obras de arte que permiten reconstruir la realidad de estas trabajadoras. Entre las piezas destacan imágenes de la fotógrafa Eulalia Abaitua, fotografías de Pedro Telesforo de Errazquin Astigarraga y Germán Elorza Arrieta, además de reproducciones de pinturas de Luis Paret y Alcázar y Juan Eustaquio Delmas, que testimonian la presencia de mujeres estibadoras en los muelles de Bizkaia.
La muestra puede visitarse en Carol Iglesias Espazioa, un espacio del museo dedicado a recuperar historias femeninas olvidadas. La sala lleva el nombre de Jerónima Carlota Iglesias, conocida popularmente como «Carola», la mujer que inspiró el nombre de la emblemática grúa de los Astilleros Euskalduna, convertida hoy en uno de los grandes símbolos de Bilbao.
Cargueras. Un trabajo a reivindicar permanecerá abierta hasta el 1 de noviembre, de martes a domingo, en horario de 11:00 a 19:00 horas, con entrada gratuita. Una oportunidad para acercarse a un capítulo poco conocido de la historia de Bizkaia y descubrir el papel fundamental que desempeñaron estas mujeres en el pasado industrial y portuario del territorio.
Más allá del valor documental, la exposición pone el foco en las durísimas condiciones de vida de estas mujeres, que desempeñaban uno de los trabajos más exigentes del puerto mientras sobrevivían en los márgenes de una sociedad profundamente desigual.
