Evangelina Viñuela lleva 33 años proporcionando a sus clientas el sujetador que encaje con precisión matemática en su anatomía
Por Beatriz Arlanzon
En la época de la moda ultrarrápida y desechable, hablar de lencería hecha a medida parece un anacronismo. Sin embargo, esta también es la época de la aceptación de la diversidad corporal y, si hablamos del pecho, la anatomía de cada mujer es única: asimetrías importantes, tallas grandes, procesos quirúrgicos o, sencillamente, la búsqueda de la comodidad. Frente a la producción en masa, la experta en sujetadores Eva Viñuela propone el camino inverso: sostenes que se adapten a la figura femenina y no al contrario. Con el lema «ëva, sujetadores que cuidan de ti», abre las puertas de su nueva tienda en Bilbao inaugurada el 1 de septiembre. Conversamos con ella sobre su compromiso con el bienestar femenino, los efectos de llevar un mal sujetador en la salud postural y el impacto positivo que sus prendas tienen en la autoestima de sus clientas.
¿Cómo nació la idea de hacer sujetadores a medida?
Evangelina Viñuela: Llevo 33 años con comercio y cuando empecé, me di cuenta de que los sujetadores daban prioridad al diseño. Mis clientas no encajaban perfectamente en las tallas y, como soy diseñadora de moda y patronista, se los adaptaba.
¿Este problema se sigue dando hoy en la lencería industrial?
E.V.: Los tiempos han cambiado. Hoy hay muchísima variedad de patrones, de copas, pero esa variedad apenas llega a las tiendas. Ante el miedo de no vender, no se trae y, por eso, las mujeres que no encajan perfectamente en el patrón estándar, porque tienen menos espalda u hombros un poquito más anchos, van con la talla mal, incómodas y con lesiones.
¿Qué tipo de clientas tiene?
E.V.: En principio son mujeres, de más de 40 años, que valoran su comodidad y su bienestar. Aunque, las jóvenes suelen pensar más en lo estético, también tenemos clientas jóvenes que no encajan en los patrones estándar.
¿Cuál es el error más común que cometemos las mujeres al elegir un sujetador?
E.V.: El error no lo cometéis vosotras. El error lo comete la sociedad, que nos ha impuesto que tenemos que saber todo sobre nosotras. El cuerpo de las mujeres va cambiando: embarazos, menopausia, engordamos, adelgazamos. El error es que no haya profesionales en cada comercio que vende sujetadores que asesoren a las clientas y comprueben que los sujetadores se adecúan a sus necesidades.
«No hay que elegir entre diseño y salud, pero la estética nunca se puede basar en el sufrimiento»
¿Cómo afecta un mal sujetador a nuestra salud física?
E.V.: Repercute, sobre todo, en los hombros, en el cuello y en la espalda, por una parte, y en la mama, por otra. Se nos olvida que los cuerpos de las mujeres son una unidad y que todas sus partes deben funcionar en armonía. Un tirante apretado no es bueno para el hombro y el cuello; si el contorno es alto, se curva la espalda. El cuerpo se adapta al sujetador y aparecen las lesiones. Como estamos hablando de salud, también quiero subrayar que no trabajamos con productos que contengan tintes químicos, parabenos, derivados plásticos o disruptores endocrinos.
¿Cuánto tiempo transcurre desde que se compra el sujetador hasta que se recoge ya adaptado?
E.V.: Una semana como máximo. Los ajustes están hechos por una patronista industrial. Además, hacemos un seguimiento de todas las clientas. Les abrimos una ficha, independientemente de que necesiten arreglos o no, y, a partir de ahí, el trato es completamente personalizado. Tenemos clientas de diferentes comunidades autónomas e incluso del extranjero. La ficha nos permite enviarles los pedidos con total garantía de que los sujetadores les van a sentar bien.
¿Un sujetador personalizado es más caro?
E.V.: La primera adaptación la regalamos. Lo primero que hacemos es ajustar el sujetador para que sea perfecto para la clienta. Queremos que las clientas estén satisfechas con sus compras. Si no compramos zapatos de un número que no nos corresponde, tampoco deberíamos comprar una talla de sujetador que no es la nuestra.
¿Realmente hay variedad de tallas y de modelos?
E.V.: Sí, tenemos una amplísima variedad de tallas, de modelos y también de bragas, tanto de lencería como de «trote», para que cada mujer elija las prendas con las que se siente identificada. No hay que elegir entre diseño y salud, pero la estética nunca se puede basar en el sufrimiento. Para mí, la clave es la satisfacción de mis clientas, que salgan por la puerta y nos sonrían.
«Muchas pacientes que han sufrido una mastectomía salen del hospital y vienen directamente a la tienda»
¿Qué es una prueba de probador?
E.V.: Esta parte es importantísima porque vemos cuáles son los puntos clave del cuerpo de la clienta. Digo «vemos» porque somos un equipo de seis mujeres. Le explicamos cómo son sus músculos, sus ligamentos y también dónde van los anclajes del sujetador. Algunas mujeres creen que son responsables de sus lesiones, como las que causan los aros, pero no es su culpa, es falta de información. Asesoramos a todas nuestras clientas para que puedan tomar la decisión que consideren conveniente. Si en una farmacia hay profesionales que nos recomiendan qué medicina necesitamos en cada momento, en Eva Sujetadores te decimos qué tipo de sujetador necesitas en este momento de tu vida.
¿Hay que quedarse desnuda en esta prueba?
E.V.: En el probador somos muy respetuosas y esperamos detrás de la cortina. Cuando la clienta nos da permiso, pasamos, analizamos qué hay que hacer y se lo explicamos a la clienta. No es necesario quedarse desnuda, pero sí tenemos que ver cómo queda ese sujetador. Es como estar en bikini en la playa.
¿Qué necesidades concretas tienen las mujeres que han sufrido una mastectomía?
E.V.: Esta es otra peculiaridad que me llamó la atención ya hace años, cuando mis clientas tenían que dejar de ser mis clientas para ir a una ortopedia. Esto les creaba mucho malestar porque yo era la persona de confianza y perdían la cercanía. Entonces luché para que las marcas me dieran el servicio de este tipo de sujetadores. En estos momentos, la mujer que ha sufrido una mastectomía puede llevar sujetadores que no solo cumplen con todos los requisitos médicos, de ortopedia, sino que también son bonitos y actuales. Después de la mastectomía viene la reconstrucción, con sus diferentes fases. Así que nos adaptamos a cada una de ellas. Y no nos olvidamos de la moda de baño, con bolsillo protésico o sin él. De hecho, uno de los motivos por los que he abierto una tienda en Bilbao es que es más accesible que Sestao. Muchas pacientes salen del hospital y vienen directamente a la tienda.
¿Cómo lleva ser influencer en redes sociales?
E.V.: Mi propósito es compartir mis conocimientos con las mujeres, que el producto no sea un trozo de tela que va sobre el cuerpo. Cada vídeo dura unos 30 segundos y son consejos concretos y completos. Y funciona. Me escriben mujeres de Sudamérica para darme las gracias. La información es poder y con ella las mujeres podemos cuidar nuestro bienestar.
SUJETADORES EVA
Bilbao · Gregorio de la Revilla 23
Sestao · Plaza San Pedro, s/n
www.sujetadoreseva.com
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