La ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao, diseñada por los arquitectos Norman Foster y Luis María Uriarte, alcanza uno de sus principales hitos con la presentación del nuevo Atrio Arriaga, que se abre al público de forma excepcional hoy de 10.00h a 20.00h

Como prólogo a la reinauguración del museo, prevista para el 5 de octubre, y gracias a la colaboración de la Fundación Bancaria BBK, se ha organizado una jornada especial que permitirá acceder por primera vez a este nuevo espacio central del edificio.

Un nuevo corazón para el museo

El Atrio Arriaga se concibe como el gran espacio de encuentro del museo, un punto de acceso libre que conecta la plaza del Museo con la plaza Eduardo Chillida y reorganiza la relación del edificio con la ciudad.

La intervención forma parte del proyecto de ampliación “Agravitas”, que une el edificio histórico de 1945 con la ampliación de 1970 mediante una nueva estructura arquitectónica. El resultado es un gran espacio cubierto, abierto y permeable, que refuerza la continuidad entre arquitectura, arte y ciudad.

Programa cultural especial

Por la tarde, y en exclusiva para la Comunidad de Amigos del Museo, la Sociedad Filarmónica de Bilbao acogerá el estreno de Lau Agravitas, una obra contemporánea compuesta por Gabriel Erkoreka, Zuriñe F. Gerenabarrena, Isabel Urrutia y Javier Quislant, en el marco del bicentenario de Juan Crisóstomo de Arriaga.

El Museo de Bellas Artes de Bilbao se encuentra en pleno proceso de transformación, y su ampliación dibuja un futuro renovado para el museo, la ciudad y el territorio. En este contexto, LAU Agravitas acompaña esta etapa desde la música, creando una obra concebida expresamente para este momento de cambio.

El título LAU (“cuatro” en euskera) hace referencia a la idea de unidad en la diversidad: cuatro compositores —dos compositoras y dos compositores— escriben para un mismo formato, el cuarteto de cuerda, una de las formaciones más emblemáticas de la historia de la música de cámara.

La obra se articula en torno a cuatro conceptos (Zerua, Lurra, Liber y Sustraiak) que dialogan con el museo, su arquitectura y su nueva etapa. Cada uno de ellos aborda una dimensión simbólica distinta: la elevación, la densidad de la materia, la cultura como raíz y la memoria visual transformada en sonido.

Inspirada también en la figura de Juan Crisóstomo de Arriaga, de quien se celebra el bicentenario de su fallecimiento, la obra rinde homenaje al compositor bilbaíno y a su legado, especialmente a sus tres cuartetos de cuerda de 1823, considerados sus obras más relevantes. LAU Agravitas se concibe así como un “cuarto cuarteto” simbólico, que prolonga ese legado interrumpido.

El proyecto toma como referencia el propio cuarteto de cuerda —dos violines, viola y violonchelo— como forma musical esencial, capaz de condensar la historia de la música en cuatro voces en diálogo.

En palabras de los compositores, cada movimiento explora una dimensión distinta: desde la gravedad material de la tierra y los ecos de Arriaga, hasta la ascensión vertical hacia el espacio, el crecimiento orgánico de la cultura como “libro vivo” y la traducción de lo visual en materia sonora.

Una propuesta que acompaña el crecimiento del museo mientras este sigue en obras, conectando arquitectura, música y ciudad en un mismo proceso creativo.

Un espacio escultórico de referencia

El nuevo Atrio Arriaga integra obras de gran formato que lo convierten en una auténtica galería escultórica abierta:

El Monumento a Juan Crisóstomo de Arriaga, obra de Francisco Durrio, ha sido restaurado íntegramente, recuperando el sistema original de agua concebido como evocación musical. La figura de Euterpe preside el espacio como homenaje al compositor bilbaíno.

Por su parte, Lugar de encuentros IV de Eduardo Chillida, suspendida a 11 metros de altura, y Bilbao de Richard Serra, consolidan el atrio como un espacio de encuentro entre arte, arquitectura y paisaje urbano.

Con esta apertura extraordinaria, el Museo de Bellas Artes de Bilbao ofrece al público un primer acercamiento a una de las transformaciones arquitectónicas y culturales más importantes de su historia reciente, antes de su reapertura oficial en octubre.