El Txikigune de Aste Nagusia estrena este año una nueva temática bajo el nombre de «Txiki-Botxo», una ciudad a escala infantil inspirada en Bilbao que ofrece más de 30 actividades dirigidas a niñas y niños de entre 0 y 12 años y a sus familias.

El espacio abre sus puertas del 23 al 30 de agosto en el Parque de Doña Casilda, La Pérgola y el Estanque de los Patos.

La propuesta transforma el recinto en una recreación de algunos de los lugares más emblemáticos de la capital vizcaína, con seis grandes zonas temáticas dedicadas a la Ría, el Pagasarri, las Siete Calles, los barrios, el Arenal y el Ensanche. A través del juego, las personas participantes pueden conocer la historia, la cultura, las tradiciones y el entorno de Bilbao, al tiempo que se fomentan valores como la cooperación, la creatividad, la convivencia, el respeto por el medio ambiente y la participación ciudadana.

La programación incluye actividades adaptadas a diferentes edades, desde espacios sensoriales y de psicomotricidad para la primera infancia hasta circuitos de aventura, talleres, juegos de construcción, actividades artísticas, hinchables, juegos de agua, embarcaciones a pedales, propuestas musicales y experiencias relacionadas con los oficios y la historia de la Villa para los mayores.

Como novedad, quienes accedan al recinto reciben un carné de identidad simbólico tras «empadronarse» en la ciudad infantil. Además, pueden conseguir los denominados «Eliodoros», una moneda ficticia inspirada en los billetes emitidos en Bilbao durante la Guerra Civil, que recompensan actitudes como la colaboración, el cuidado de los espacios, el uso del euskera o la participación en las actividades.

El programa se completa con representaciones diarias de teatro infantil de calle, la presencia de Marijaia y Gargantua, el Tren Txu Txu como servicio gratuito de lanzadera entre el Ayuntamiento y el parque, y un espacio de actividades organizado por Makusi, la plataforma infantil en euskera de EiTB.

La accesibilidad vuelve a ser uno de los ejes principales del Txikigune. El recinto cuenta con medidas específicas para facilitar la participación de personas con diversidad funcional, como intérprete de lengua de signos, materiales adaptados, información en lectura fácil, accesos adaptados, una reproducción táctil de Marijaia, prioridad de acceso y dos franjas horarias sin alteraciones sonoras dirigidas especialmente a personas con trastorno del espectro autista.

Además, el parque infantil mantiene su compromiso con la sostenibilidad mediante el uso de materiales reciclados y reutilizables, una labor que le ha permitido obtener por cuarto año consecutivo el sello Erronka Garbia. Como en ediciones anteriores, también se distribuyen gratuitamente 8.000 pulseras identificativas para facilitar la localización de menores durante la celebración de Aste Nagusia.