El Museo de las Encartaciones organiza visitas guiadas en ‘Obreras. 11 Fábricas del Cadagua’

El Museo de Las Encartaciones, propiedad de las Juntas Generales de Bizkaia, organiza una serie de visitas guiadas para profundizar en la exposición “Obreras. 11 fábricas del Cadagua”, que está abierta hasta final de año en el centro encartado. Las visitas guiadas están programadas para el domingo 25 de septiembre y el sábado  1 de octubre en dos turnos: a las 10.30 horas en euskera y a las 12.00 horas en castellano. La actividad es gratuita, pero para disfrutar de ella es necesario realizar una inscripción previa en la propia web del museo (www.enkarterri.eus) o en el teléfono 94 650 44 88.

La muestra, que forma parte de la segunda fase del proyecto “Obreras”, destapa de forma ampliada el relevante papel que tuvieron las mujeres en el mantenimiento de la industria de Bizkaia. Un libro editado por el museo encartado con el mismo título que la muestra, rompe también la idea preconcebida de que el mundo industrial estaba protagonizado solo por hombres. Ambos –exposición y libro- son un reconocimiento a todas las mujeres de Bizkaia que tuvieron un papel relevante en la industrialización del país durante más de siglo y medio (desde mediados de siglo XIX hasta finales del XX).

El material de la muestra está compuesto por fotografías, ilustraciones, productos y maquinaria industrial de 11 fábricas de Enkarterri –hoy desaparecidas- en las que la mujer fue protagonista en una de las comarcas más industrializadas de Euskadi. Fueron centenares las fábricas, talleres y áreas industriales que se abrieron a lo largo de los años en los municipios que conforman el valle del Cadagua. La muestra se recrea en La Papelera, Lacabex Hermanos, Plaza Hermanos, Antonio Serrano y Plomos (las cuatro en Zalla), La Encartada, Manufacturas Rodet y fábrica de Muebles (Balmaseda), Garsa (Gordexola), La Conchita (Sodupe) y Rica Hermanos (Alonsotegi), en donde trabajaron miles de obreras. En algunas fábricas, las mujeres fueron la parte mayoritaria de la plantilla.

La exposición muestra, por un lado, la dura situación económica de aquella época y, por otra, la estructura industrial de la comarca que no estuvo centrada solo en la siderurgia, sino que la elaboración de papel, cajas, sacos de yute o esparto, papel de fumar, muebles, boinas e incluso embutidos, también tuvieron cabida en el tejido productivo de Enkarterri. Más de un centenar de fotografías antiguas que abarcan un periodo que va de finales del siglo XIX hasta los años 70-80 del siglo XX, forman parte del alma de la exposición, la mayoría proporcionadas por vecinas de la comarca y por distintas entidades culturales como la Fábrica-museo La Encartada. El espacio dedicado a trasladar al visitante a ese ambiente industrial a través de instantáneas, se ha completado con once ilustraciones de Aline Soberon que reflejan a las mujeres trabajando en las compañías mencionadas.

La muestra incluye también una serie de piezas industriales de mucho interés como tres grandes máquinas de principios del siglo XX que fueron parte de un taller de muebles. Estas máquinas (La Universal, Tupí y Desgrosadora) han sido donadas por Alberto Mardones y suponen un excelente ejemplo del tipo de maquinaria que se usó en los talleres de Balmaseda a lo largo de varios siglos. Junto a ellas, se incluyen sencillas piezas producidas y los pocos documentos conservados: listados de trabajadores del siglo XIX y XX de la Fábrica de Papel de Fumar de Antonio Serrano o libros de estudio de la Papelera Española.

Las empresas que se instalaron a orillas del Cadagua llegaron a producir numerosos objetos y productos que tuvieron éxito en el mercado. En la muestra se exhibirán planchas de la ropa fabricadas durante los años 50 en Plaza Hermanos, algunos electrodomésticos de un gran taller de Zalla en el que trabajaban numerosas mujeres, u otros elementos más sencillos, pero muy reconocidos, como el papel higiénico “El Elefante” que, sorprendentemente, se ha conservado en algunos lugares. También se incluyen fichas de trabajo, vestimenta laboral y elementos de la hilatura de Rica y La Conchita.

El proyecto Obreras se completa con dos audiovisuales que incluyen testimonios recogidos a lo largo del proceso de investigación. Un total de treintena personas, la gran mayoría mujeres, han permitido al museo encartado profundizar en el funcionamiento, el modo de vida y las condiciones laborales de esas fábricas.