El Museo de Bellas Artes de Bilbao celebró la apertura del Atrio Arriaga con un encuentro en el que arquitectura, memoria y música se dieron la mano. En una etapa marcada por la transformación del museo y su ambicioso proyecto de ampliación, la institución quiso acompañar este nuevo capítulo con una creación artística concebida expresamente para este momento de cambio: LAU Agravitas, una obra contemporánea para cuarteto de cuerda estrenada en exclusiva para la Comunidad de Amigos del Museo en la Sociedad Filarmónica de Bilbao.

El estreno se enmarcó además en la conmemoración del bicentenario de Juan Crisóstomo de Arriaga, figura esencial de la música vasca y uno de los grandes nombres vinculados a la historia cultural de Bilbao. La nueva composición tomó como punto de partida sus tres cuartetos de cuerda de 1823, considerados entre sus obras más relevantes, para construir lo que sus creadores han definido como un simbólico “cuarto cuarteto”: una prolongación contemporánea de un legado que quedó truncado por la temprana muerte del compositor.

El título de la pieza, LAU  (“cuatro” en euskera) resume la esencia del proyecto: cuatro voces creativas diferentes unidas por un mismo lenguaje musical. Los compositores Gabriel Erkoreka, Zuriñe F. Gerenabarrena, Isabel Urrutia y Javier Quislant escribieron cuatro movimientos para una de las formaciones más emblemáticas de la música de cámara: el cuarteto de cuerda, integrado por dos violines, viola y violonchelo.

Cada una de las piezas propone un diálogo simbólico con el museo, su arquitectura y la nueva etapa que afronta. Bajo los títulos Zerua, Lurra, Liber y Sustraiak, los cuatro movimientos exploran distintas dimensiones: la elevación y la apertura hacia lo vertical, la fuerza material de la tierra, la cultura entendida como un libro vivo y la memoria visual convertida en sonido.

La interpretación corrió a cargo de los violonchelistas Aitzol Iturriagagoitia, Juan Luis Gallego, Natalia Tchitch y David Apellániz, que dieron vida a una obra en la que las cuatro composiciones dialogan entre sí como un reflejo del propio espíritu del museo: tradición y renovación, pasado y futuro, patrimonio y creación contemporánea.

El acto reunió a representantes destacados del mundo cultural e institucional vasco. Entre los asistentes estuvieron Miguel Zugaza, director del Museo de Bellas Artes de Bilbao; Mariët Westermann, directora del Museo Solomon R. Guggenheim ; Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao; Ibone Bengoetxea, vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística; Elixabete Etxanobe, Diputada General de Bizkaia; Carmen Iztueta, presidenta de la Sociedad Filarmónica de Bilbao; y Miren Arzalluz, directora del Museo Guggenheim Bilbao, además de Juan Ignacio Vidarte, director emérito del Museo Guggenheim Bilbao; Leixuri Arrizabalaga, diputada Foral de Euskera Cultura y Deporte; Nora Sarasola, Directora de la Obra Social de la Fundación BBK Teresa de Icaza, Itxaso Elordui y Rafael Orbegozo, Aurora Larrazabal, Bernardo Larrazabal y Mikel Elejoste, entre otros.