Más de 400 personas participaron en la competición
Satorra y Patatalde se alzaron ayer con el primer premio del concurso de tortillas de la Aste Nagusia en las categorías «konpartsak» y «general». El jurado, compuesto por cocineros profesionales y reconocidos nombres del mundo de la gastronomía, evaluaron las preparaciones de las decenas de cuadrillas que tomaron parte en la prueba. La entrega de galardones contó con dos madrinas de excepción: la Pregonera, Onintza Enbeitia y la Txupinera, Ainhoa Urrejola.
Los vencedores de la categoría general se llevaron, además de la tradicional txapela, un sobre de 60 euros, 2 botellas de Euskal Sagardoa y huevos gratis durante un año de la mano de Euskaber. La competencia fue reñida, ya que el número de participantes superó al del año pasado en 130 personas. «Esperábamos menos, por ser Aste Nagusi Elkaregun este año y por el mal tiempo, así que muy contentas», explicaba Mikel Intxaurbe del Lantalde Gastronomikoa. Tal afluencia hizo necesario un amplio jurado para poder catar todas las tortillas.
Las reglas de la competición impusieron la receta clásica: patatas, aceite, huevo, sal, con o sin cebolla. No se permitieron otros ingredientes, aunque la decoración exterior era libre. La Fundación HAZI proporcionó una decena de huevos y un kilo de patatas a cada participante. La organización del concurso, por su parte, facilitó hornillos y diversos utensilios de cocina a quien los necesitara. «Nuestra cuadrilla ha traído sartenes, espumaderas y cuchillos. Nos han prestado estas bandejas», contaba Itxaso.
El cocinado fue doble. Se prepararon las tortillas que se presentaron al concurso y también platos para ir calmando el hambre: tortillas rellenas, pimientos verdes, chorizo, ensaladas e incluso chuletas. El Arenal se convirtió en una mezcla de txoko, merendero y barbacoa al aíre libre, repleto de carpas que protegían de la lluvia. Un ambiente festivo e informal, animado por la música de las txosnas y la voz del speaker del Lantalde Gastronomikoa, que pedía que se retiraran las tortillas que ya habían sido evaluadas por el jurado.
El concurso de tortillas demuestra que lo importante es participar. Para algunas cuadrillas era su primera competición, otras llevan muchos años asistiendo y otras participan en otros concursos de cocina o con otros platos. «Es la primera vez que probamos con la tortilla, pero hemos preparado muchas paellas en concursos de barrio y de otras localidades cercanas», contaba Luis. No aspiran a ganar un premio, pero sí quieren seguir mejorando. Al fin y al cabo, ¿no cuenta la leyenda que la tortilla de patatas la inventó Zumalacárregui durante el asedio a Bilbao de la Primera Guerra Carlista?
