Cada primavera desde 1981, la Ría de Bilbao se tiñe de rivalidad y camaradería. No es una regata cualquiera: la Regata Ingenieros-Deusto, un pulso histórico entre dos gigantes universitarios —la Universidad de Deusto y la Escuela de Ingenieros de la EHU-UPV—, vuelve hoy viernes 4 de abril a las 19:00 horas con una novedad que la catapulta al siglo XXI. Por primera vez en sus 43 años, las mujeres no solo estarán presentes, sino que serán mayoría en las bancadas de remo, un giro que pone fin a décadas de tradición masculina y abre un capítulo fresco en esta competición sin premios materiales, pero cargada de honor, donde Deusto domina con 27 victorias frente a 15 de Ingenieros.
Todo comenzó con una idea visionaria.
José Mª de Gorostiaga, su fundador, materializó en 1981 un duelo que hoy es leyenda: cuatro millas náuticas (7,4 km) de esfuerzo puro entre Erandio y el Ayuntamiento de Bilbao. Las embarcaciones surcan aguas que han visto crecer a la ciudad: desde las antiguas gradas de Zorrozaurre hasta la modernidad del Guggenheim, pasando por el icónico Palacio de Congresos. El trazado, un laberinto de seis largos —como el de Lutxana o Abando— y cinco curvas estratégicas —la de la Salve, la más temida—, exige tanto fuerza como táctica.
Sin trofeos que levantar, la competición se nutre de orgullo y tradición. Pero este 2025, ese orgullo tiene sabor a cambio. Las remeras, entrenadas bajo la lluvia y el sol bilbaínos, no solo buscan vencer al rival: quieren demostrar que el agua no distingue entre manos femeninas y masculinas.
La salida en Erandio marcará el inicio de un recorrido que, tras superar la curva de Elorrieta y el largo del Astillero, culminará frente al Consistorio, donde la multitud aguardará entre aplausos. Mientras los remos cortan el Nervión, la Ría será testigo de algo más que una carrera: un pedazo de historia viva, escrito esta vez con nombres de mujeres y hombres. Bilbao, siempre industrial, hoy celebra otra revolución.