El Bilbao Exhibition Centre (BEC) vivió un intenso fin de semana con la celebración de dos ferias destacadas: la sexta edición de Gustoko 2026 y la 53.ª edición de Desembalaje, reuniendo a miles de visitantes y consolidando su apuesta por productos de calidad y el coleccionismo.

Gustoko 2026: gastronomía y cultura en un mismo espacio

Del 13 al 15 de marzo, Gustoko atrajo a 13.925 personas y reunió a 261 expositores, convirtiéndose en un punto de encuentro entre productores, profesionales del sector alimentario y público general. La feria ofreció un recorrido por productos vinculados al origen y la tradición, incluyendo conservas, quesos, vinos, aceites, dulces, cafés, carnes, sidras y otros productos gourmet.

La inauguración oficial estuvo presidida por Leandro Azkue, Viceconsejero de Pesca, Puertos y Litoral del Gobierno Vasco, acompañado por diversas autoridades autonómicas y locales. Durante tres días, los asistentes pudieron conocer de primera mano el trabajo de los productores y participar en actividades culturales y musicales, como actuaciones de trikitilaris, bertsolaris, la coral Bilbotarrak y conciertos organizados por Basquebeer.

Gustoko mantuvo su enfoque dual: el viernes estuvo reservado para profesionales del sector HORECA, la distribución y el comercio especializado, mientras que el fin de semana se abrió al público general. Paralelamente, se celebraron showcookings, catas y demostraciones gastronómicas, con especial relevancia de la sala de actividades patrocinada por Eroski y Fagor.

La feria también incorporó iniciativas de sostenibilidad y compromiso social, contando con la participación de Oreka Circular Economy, ONCE y el Banco de Alimentos, gestionando excedentes alimentarios y recogidas solidarias que beneficiaron a personas en situación de vulnerabilidad.

Desembalaje: antigüedades y coleccionismo

Simultáneamente, el BEC acogió la 53.ª edición de Desembalaje, feria dedicada a la decoración vintage, antigüedades y coleccionismo. El evento reunió a 140 anticuarios con piezas que abarcan desde los siglos XVIII y XIX hasta diseños de los años 70, atrayendo a cerca de 7.000 visitantes.

Además de la zona expositiva, Desembalaje ofreció talleres gratuitos y actividades para el público, consolidándose como un referente del norte de España en su especialidad y convirtiendo el fin de semana en una experiencia completa de ocio y cultura.