El Surne Bilbao Basket sella su pase a la final de la FIBA Europe Cup tras imponerse al Falco Szombathely por 95-88 en el partido de vuelta de semifinales. El conjunto bilbaíno tuvo que sobreponerse a momentos de dificultad, pero acabó certificando su pase gracias a una actuación coral liderada por Melwin Pantzar (15 puntos) y Martin Krampelj (16), ambos con una valoración de 15.

El encuentro comenzó con igualdad, aunque los locales lograron abrir una pequeña brecha en el tramo final del primer cuarto gracias a un triple de Luke Petrasek, cerrando el periodo con un 23-17 favorable tras convertir también dos tiros libres.

En el segundo cuarto, el conjunto dirigido por Jaume Ponsarnau elevó su nivel de juego, destacando especialmente Pantzar, que firmó un cuarto perfecto en ataque. El desacierto del equipo húngaro permitió a los bilbaínos marcharse al descanso con una ventaja sólida (48-37).

Tras la reanudación, el Falco Szombathely reaccionó con fuerza. El escolta Zoltan Perl lideró la remontada con nueve puntos en el tercer cuarto, llegando incluso a poner a su equipo por delante. Sin embargo, un triple clave de Justin Jaworski devolvió la iniciativa a los locales, que cerraron el cuarto con una ajustada ventaja (69-67).

En el último periodo, el Surne Bilbao Basket sentenció el partido y aseguró su presencia en la gran final, ampliando rápidamente su ventaja hasta situarla en torno a los ocho puntos. Con una gestión sólida en los minutos finales, los bilbaínos sellaron el triunfo por 95-88 ante un rival que ofreció una gran resistencia.

La final se disputará frente al PAOK BC, en una eliminatoria a doble partido. El encuentro de ida tendrá lugar el miércoles 22 de abril en Salónica, mientras que la vuelta se jugará una semana después en el Bilbao Arena, donde la “marea negra” será clave. Se trata de una reedición de la final del año pasado, con la diferencia de que en esta ocasión el factor cancha favorece al conjunto bilbaíno.