Araceli Viqueira

Se viaja usando cualquier medio de transporte; incluso se viaja caminando. Se viaja llevando maletas o mochilas; incluso se hace solo con un petate. Se viaja cargando aquello que consideramos imprescindible, o solo con lo esencial. Se viaja por impulso, o se decide tras meditarlo largamente. Todo es válido para ampliar horizontes a los que, en ocasiones, no hemos prestado suficiente atención.

Hay maneras de viajar sin moverse de un lugar si se permite que actúen los sentidos y se ignora el  equipaje. Hay olores que transportan a otros continentes, hay imágenes que evocan recuerdos encerrados bajo siete llaves, sabores más fuertes que cualquier atadura o más suaves que el sirope, sonidos que trasladan a lugares nunca visitados y tactos que son puro deleite, sanación y máximo cuidado.

S’THAI. Llámalo regalo o llámalo premio. Llámalo viaje sensorial o reconexión a través de los tratamientos que realizan terapeutas experimentadas.

Para disfrutar de los masajes y del mobiliario artesanal cuidadosamente seleccionado hay que reservar en la agenda personal no menos de media hora. Es el tiempo que se necesita para los tratamientos más cortos con un precio que parte de los sesenta euros. Hasta noventa cuestan  herbal ball o la energizante Deep sen fusión. Hay que añadir otra media hora más de duración si se opta por el beauty detox y mejor consultar para otras opciones que admiten ser llevados  a cabo en pareja.

De momento se puede disfrutar en Bilbao en los bajos de la casa Montero- conocida como Casa Gaudí- donde se ha trasladado recientemente aunque  SHATAI lleva establecido en la capital bizkaina desde hace una década. La idea del spa-museo balines ha llegado también a Vitoria-Gasteiz, de donde es el ex futbolista Aitor Ocio, “Ideólogo” de este proyecto que no tardará en llegar a Donostia.

El mismo se encarga de escoger las piezas con las que se decoran los establecimientos en los que se pretende fusionar el patrimonio local con el oriental. Lugares de paz ubicados en lugares emblemáticos de los que conserva todo elemento original que aporte carácter y donde se ofrecen viajes sensoriales a Bali o Tailandia. De allí proceden las terapeutas -9 en el caso de Bilbao y 6 en el de Gazteiz– que se han formado en Malasia e Indonesia. Regalo o autorregalo de  calma y bienestar al combinar masajes y tratamientos exclusivos.

En el caso de Bilbao, S’THAI está en la Casa Montero, única obra modernista de Bilbao, ubicada en la calle de Colón de Larreátegui y en Vitoria en la calle San Prudencio, en un espacio que en la década de los setenta albergaba las piscinas del Estadio. Más información.