Surfear la cuarta ola

Este contenido pertenece al número 1057 de La Ría del Ocio, publicado el 22 de abril de 2021


Arturo Trueba

Es difícil encontrar noticias positivas cuando media Bizkaia está en cierre perimetral y los datos en el resto de Euskadi no invitan al optimismo, precisamente. Estamos pagando el pato de la Semana Santa y de las Finales. De éstas mejor ni hablar en estas líneas porque la decepción fue mayúscula por partida doble. Al menos, las fachadas de Bilbao y de todas las poblaciones de Bizkaia, y algunas del resto del mundo, han estado coloreadas en rojiblanco. Un despliegue de apoyo a los leones y de expresión del espíritu Athletic, singular y digno de admiración planetaria, obviando las inquinas vecinales. Los subidones y ganas de ampliar vitrinas se han visto frustrados por los fracasos, ondas agravadas por la cuarta ola de la pandemia en la que estamos, y que nos obliga al cierre perimetral durante unos días o semanas. Podría ser peor. Sólo tenemos que remontarnos un año para comprobarlo. Ahora, por lo menos, creemos que en unas semanas las cosas habrán cambiado a mejor gracias a las vacunas, que avanzan progresivamente, a la mejora del tiempo y a que algo hemos aprendido en más de un año. ¡Qué contarán los libros de historia!

Por ahora, nos toca surfear la cuarta ola, probablemente la más benigna, por lo que deja caer el vilipendiado y paciente Simón. Aun así, por aquí no las tienen todas consigo, si tenemos en cuenta los avisos del Gobierno Vasco y las duras condiciones que plantearon para la celebración de la Eurocopa en Bilbao, que parece recalará en Sevilla. Años de esfuerzos y dineros perdidos, y de oportunidades de remontada para una abatida hostelería y de los sectores turísticos y comerciales. Cosas de la pandemia y de sus expertos. Esperamos con la mejor cara posible que pronto escampe y que el ritmo de vacunación siga creciendo, los contagios inicien su curva descendente definitiva, la salud de la población se mejore y que todos podamos estar un poco más contentos. A partir de ahí, a lanzarnos a la recuperación de sensaciones y de actividad. Que los trabajos afloren, la investigación de un salto, la innovación y la creación faciliten la salida a la sociedad -y con ella la Cultura, hostelería, comercio, servicios y economía en general- para que pronto recupere el bienestar de hace dos crisis. ¡Ánimo!