Más luz y menos contagios

Este contenido forma parte del número 1055 de La Ría del Ocio, publicado el 4 de marzo de 202


Arturo Trueba

Este marzo 2021 se parece poco al de otros años, por pandemia que nos confinó hace un año, precisamente a mediados de marzo de 2020, año que parecía redondo. Si rodó, pero al abismo. Unas semanas antes, no salíamos de nuestro asombro cuando nos cruzábamos por la calle con un par de turistas orientales con mascarilla. “¡Qué exageradas son estas asiáticas!”, pensábamos la mayoría. Al poco nos llegó el confinamiento. Y ahora la mascarilla es una capa protectora a la que nos hemos acostumbrado, aunque nos moleste y a veces se nos olvide al salir de casa, para volver de la misma para ponérnosla. Doce meses dramáticos, con muchos fallecidos y afectados, con puestos de trabajo perdidos o en peligro, con las actividades en stand by o a un nivel muy inferior al acostumbrado, y con muchos bolsillos encogidos. Pero llega este marzo más luminoso de lo acostumbrado estos meses. El tiempo de luz solar avanza con los días, y eso anima un poco. Con la hostelería abierta a medio gas y, al igual que los comercios, condicionada por los cierres perimetrales, las esperanzas aumentan más lentamente de lo que quisiéramos con unas vacunas que llegan todavía con cuentagotas. Pero al menos, el panorama se va despejando. Los datos en las residencias son espectaculares por la efectividad del 95%. Parte de nuestros mayores sonríen al poder reencontrarse con los suyos. Poco a poco se va avanzando en la vacunación por edades y sectores. Aunque ello parece que no será suficiente para poder disfrutar de una Semana Santa viajera. Por ahora, deberemos conformarnos con poder movernos en los límites de nuestro territorio, cuando lo decida el LABI. A ver si podemos, al menos, llegar a un verano más “normal”, dentro de lo que cabe. Entre tanto, las propuestas culturales y de ocio van volviendo progresivamente. Eso sí, con las restricciones derivadas del momento de la pandemia. Arranca marzo con el festival Zinegoak, en plena controversia sobre la futura ley. Musika-Música llega, con su cita con Viena, con gran expectación y menos plazas, y nuestros teatros, salas y museos ofrecen un amplio programa cultural.