«La gente me ha dicho que la historia le ha llegado»

El bilbaino Marcos Salinero presenta «La religión de las hormigas»

Una entrevista de Alba Martín

Estudiante de ADE y Derecho, el joven Marcos Salinero (Bilbao, 1998) se estrena como escritor a los veintidós años con “La religión de las hormigas”. Esta es una historia basada en cómo entiende él el amor, pero “sin ser romántica”. El joven escritor promete no dejar a nadie indiferente con esta novela.

 

Estudias ADE y Derecho, y con solo veintidós años ya has publicado un libro. ¿De dónde surge tu amor por la literatura?

No sabría decirte de dónde surge. Sé que fue muy temprano. Cuando era adolescente ya me gustaba mucho leer, pero no tenía una idea muy formada sobre dar el salto al otro lado de las páginas. Conforme iba creciendo, madurando y leyendo más, se me iba forjando un poco esa idea. Llegó un momento en el que pensé que me gustaría ser capaz de crear la belleza con la que a mí me estaban seduciendo otros autores. Así empecé a escribir y fue surgiendo la historia. Ya tenía un pequeño esbozo en la cabeza de lo que quería hablar y luego ha ido cobrando vida propia y escribiéndose casi solo.

¿De dónde sacas el tiempo estudiando un doble grado?

Estudio un doble grado y además trabajo en un banco a jornada completa desde hace mes y medio. Estoy con la agenda repleta (ríe). Es cierto que esto ha sido ahora y no en la época en la que escribía el libro. Ahí me organizaba para ir a clase por las mañanas, luego hacía deporte y, de esta manera, teniendo una rutina, por las noches sacaba media hora o una hora para escribir. No me lo tomaba como una obligación o como algo que fuera demasiado estricto. Pensaba que en el momento en el que esto se volviera una obligación iba a perder la chispa. Y no quería eso.

¿Qué escritores te inspiran?

El primero que voy a decir no es propiamente un escritor. Este es Woody Allen. Aunque no sea un escritor en sentido estricto, es, probablemente, el mejor escribiendo guiones, el que escribe las mejores conversaciones que yo haya leído. Como escritor propiamente, me fijo mucho en Arturo Pérez-Reverte. Él le da mucha agilidad al texto. No solo en el sentido de que pasen las cosas al ritmo al que tienen que pasar, sino de que las conversaciones fluyan, las descripciones encajen bien… Me he fijado mucho en la forma de escribir de Reverte.

¿Cómo definirías “La religión de las hormigas”? Porque el título no da muchas pistas…

Es cierto que no (ríe). Una vez que has escrito el libro o que lo lees, puedes entender qué sentido tiene. La naturaleza de las hormigas da una pista, la naturaleza de las religiones da otra pista… La novela no es otra cosa que una reflexión sobre cómo pugnan en la vida del ser humano la pulsión del amor con la pulsión destructiva. De lo propio a lo ajeno. Cómo el amor del uno al otro va moldeando las expectativas vitales, las percepciones de uno mismo, la concepción del destino o del no destino…

Pero no es una historia romántica en sí…

No. Es una historia de amor. Hay un componente amoroso importante y, de hecho, creo que es una reflexión importante sobre el amor. Principalmente, trata de la forma que tengo yo de entender el amor, pero no es una historia romántica. Es una novela que pone elementos de diferentes disciplinas al servicio del mensaje. Si tuviera que decir cuál es la categoría, catalogaría la novela como contemporánea porque mezcla estilos al servicio de un mensaje, de una idea.

Sitúas la novela en Granada…

Fue más un capricho que otra cosa. Tiene un gran peso el enamoramiento que yo experimenté cuando conocí Granada en apenas una tarde y una noche de camino a Cádiz. Allí pude ver un atardecer desde la Alhambra, con el bosque de la Alhambra debajo. Me pareció tan hermoso que pensé que, fuera lo que fuera que iba a escribir, tenía que ser ahí. Yo no tenía una conciencia plena de lo que es Granada, pero tenía una noción de ese paisaje, de ese momento.

¿Qué le dirías al público para que lea “La religión de las hormigas”?

Le diría que no les va a dejar indiferente. Creo que esto es lo que más se corresponde con las críticas que me han dado. Si soy sincero, la gente me ha dicho que la historia le ha llegado, incluso que ha llegado a odiar personajes. Y esto es significativo porque las historias que merecen la pena no tienen que ser obligatoriamente las que mejor hacen sentir, sino las que hacen sentir en general. Yo tenía la obsesión de trasladar al lector a mi pensamiento y a mi concepto de lo que quería contar, al ambiente en el que quería escenificar todo. Creo que va a trasladar a algunos un mensaje de rabia, de impotencia, de injusticia… A otros un mensaje de amor, de esperanza… Creo que lo importante es que cada uno la haga suya y que nadie piense que es un libro que se puede leer sin pensar más allá de las 210 páginas. Que cada uno le dedique diez minutos de reflexión a lo que he querido contar.

¿Dónde se puede comprar la novela?

Se puede comprar en Amazon buscando el título o Marcos Salinero. También está disponible en librerías de Bilbao. Ahora mismo se puede encontrar en la librería Cámara, en la Librería Universitaria y en la Librería Lápices de Zorroza.