El zarpazo del león herido

Un Athletic tapado intentará ganar la 25 Copa

Arturo Trueba


Sin el apoyo de la afición, tan clave en los éxitos de los rojiblancos, un Athletic dolido por la pérdida de la final hace dos semanas tratará de sorprender al Barcelona de Messi, como ya hiciera en su día con el de Maradona


Los leones llegan sin hacer ruido a la final de Sevilla contra el Barcelona de Koeman y Messi. Los favoritos son los catalanes, por historial reciente, por clasificación en Liga, por presupuesto y por haber sido el mejor equipo del mundo de la última década. Pero este equipo de Marcelino, que no llega en su mejor momento, ha demostrado que sabe sorprender, como lo hizo en la Supercopa doblegando al Real Madrid y al Barcelona. La afición ansía el título, aunque no lo demuestre. Los pronósticos son desfavorables, sobre todo tras perder la final anterior contra la Real por incomparecencia. Eso dolió, no tanto por perder ante unos vecinos que nos tienen siempre demasiadas ganas, sino por cómo sucedió. Fue la final más aburrida que se recuerda. Ambos equipos se traicionaron, pero sacó tajada quien más chispa puso. Eso sí, el equipo ganador sólo remató una vez entre los tres palos, la del gol de penalti que le valió la Copa. Su tercera Copa. Pero el Athletic en esta ocasión tiene que salir como lo hacen sus rivales, a morder desde el primer minuto y a sorprender, para intentar llevarse el trofeo número 25.

 

FIELES AL ESTILO

Es el momento de comprobar la capacidad competitiva de los leones, la experiencia y la inteligencia de Marcelino y de hacer valer el estilo propio del Athletic. Que se vea a un equipo que sale a presionar arriba, a robar el balón y a contraatacar con la máxima velocidad. Williams puede ser determinante, como lo deben ser quienes le acompañen en la delantera y la dupla de medios centro. En cualquier caso, deben estar todos metidos a tope en el partido y jugar con la máxima concentración, pero con la suficiente soltura como para atreverse a buscar la portería contraria con instinto de depredador. A aprovechar la oportunidad cuando se presente, la del zarpazo del león herido, como dijo Iñaki Williams.

LA DOBLE V: VALENTÍA Y VELOCIDAD

Una de las claves del resultado de la Final parece que está en el papel que jueguen los pivotes del equipo. Hay quién apuesta por Vesga, por recorrido, altura y mentalidad más ofensiva que Dani García. Otros piensan que ambos juntos pueden formar una línea más sólida. Muchos confían en las posibilidades creativas de Unai López o de Vencedor. Posiblemente dispongan de minutos los cuatro, por desgaste, por tarjetas o por táctica. De ellos y de los desplazamientos desde la línea defensiva dependerán buena parte de las posibilidades de sorprender arriba. Para ello, hacen falta las dos V, velocidad y valentía. Si a ello se le suma precisión el título será más accesible.