¡Ya estamos de vacaciones!


por Verónica Ruiz


Es cierto que no todos, pero los niños y niñas ya tienen las calificaciones del curso y saben que ahora toca descansar de un merecido descanso. Atrás quedaron las clases y, más tarde, las clases en casa a través de videoconferencias. ¡Ahora toca descansar!

Dada la situación que nos toca, las piscinas ya no podrán ser la alternativa a estar todo el día, ya no podrán masificarse tanto como hasta ahora, así que habrá que pensar en planes alternativos. Hay quien opta por dejarlos con los abuelos o apuntarlos a colonias urbanas. Sin embargo, este verano las plazas se han reducido por motivos de seguridad y salud, dada la coyuntura que nos está tocando vivir.

De ahí que desde La Ría del Ocio te lancemos unas cuantas propuestas para sobrellevar mejor el mayor de asueto de los más pequeños. Toma buena nota.

Tarde de picnic. Seguro que cuando eras pequeño te gustaba coger un bocadillo, una botella de agua, unas cuantas chucherías y galletas e ir a comerlo a un sitio diferente. Si has tenido la suerte de poder ir al pueblo, puedes ir a una campa con una manta y la merienda. De este modo podrás disfrutar de una tarde en familia. En caso de lluvia o que no tengas posibilidad de comer fuera, el salón de casa puede convertirse en un picnic improvisado, mientras veis una película en familia.

Plastilina. Este material suele ser el preferido de los niños más pequeños. Proponles hacer muñecos, muebles, comida o dejar que su imaginación vuele  y  que construyan lo que ellos quieran. También les ayuda los distintos moldes para hacer figuras, así como tijeras especiales para plastilina.

Pisapapeles. Si tienes la posibilidad de ir a un río o al monte donde haya piedras, busca aquellas piedras que sean más lisas pero que tengan cierto peso. Después, al llegar a casa, podéis pintarlas con pinceles y témperas de los colores que más les gusten a ellos. Verás que contentos se ponen si ven que las usas para evitar que se vuelen los papeles o servilletas de la mesa.

De acampada. Si dispones de jardín puedes desempolvar la tienda de campaña o, en su defecto, pedirle a un amigo que te preste una. Los niños disfrutarán como enanos de una noche de acampada contando historias a la luz de la linterna y observando las estrellas. En caso de no contar con un jardín o terraza, se puede improvisar una tienda en el salón de casa con dos sillas y unas sábanas. No se verán las estrellas, pero podrán disfrutar de las historias nocturnas.

Karaoke casero. ¿A quién no le gusta cantar? Aprovechando los karaokes que podrás encontrar por YouTube, intenta sacar el lado más artístico de tus hijos. Elige varias canciones de Internet que sabes que les gustan y proponles cantar. Si tienes micrófono, mejor. Si no aquí  te explicamos cómo hacer un micro casero.