Temporada agridulce

Murió en la orilla la ilusión europea

Arturo Trueba

→ La temporada del Athletic se puede considerar decepcionante, salvo por el éxito de clasificarse para la final de una Copa que no se sabe cuando se celebrará, por el dichoso Covid. Ese aplazamiento conllevó no poder optar a Europa por esa vía. Hasta ahí bien, aunque se llegara en circunstancias agónicas y ante rivales asequibles. Aun así, los leones protagonizaron gestas y remontadas en inferioridad, algo que no se atrevieron a hacer en el partido decisivo de la Liga ante el Leganés. La parte negativa estuvo en su campaña liguera desigual y empañada de nuevo en su tramo final.

FINAL DE UN CICLO DE LA PLANTILLA

La despedida precipitada de Aduriz debido a sus problemas de cadera supuso, no sólo la pérdida del longevo, sorprendente y eficaz ariete donostiarra sino también, la plasmación del final de un ciclo de una plantilla envejecida. Esta temporada se han des-pedido a su vez Mikel San José y Beñat Etxebarria, mediocentros de peso en temporadas anteriores, pero no precisamente en la última. Da la sensación de que de aquí a un año se habrá producido una importante criba añadida. Finalizan contratos Herrerín, Balenziaga, De Marcos… Algunos jugadores (Kodro, Ibai, Larrazabal…) cuentan muy poco para un entrenador, Gaizka Garitano, poco dado a proporcionar minutos a más jugadores que los titulares y un par de alternativas.

RAÚL GARCÍA TOMA EL RELEVO GOLEADOR

Una de las buenas noticias de la especial temporada ha sido la sorprendente productividad de Raúl García de cara a la portería. Sus 15 goles le han situado como 5º realizador de la Liga y 2º no extranjero. Un respiro ante la escasa aportación de Muniain y de Williams, extenuado por sus carreras en las patadas a seguir balones de difícil alcance. El problema radica en que el delantero revelación tiene 34 años y que gracias a su oficio tal vez prolongue la racha un par de años más. Nunca se sabe, visto el rendimiento de Aduriz hasta casi los cuarenta años. Otras alternativas quedan más lejos, aunque Villalibre apunta maneras que debe confirmar. O que Sancet, que ha llegado para quedarse, aporte la capacidad goleadora desde posiciones de enlace como demostró en las categorías inferiores. Las opciones de Kodro se han diluido… A saber qué pasará con promesas como Urain (si le respetan las lesiones) o Serrano.

MEDIA DEMASIADO DEFENSIVA

La sala de máquinas del Athletic está pensada en clave defensiva. Más dedicada a la presión, a robar, a coberturas o a no perder el balón, que a la elaboración del juego. Esa es la labor preferente de Dani García y Vesga, con la excepción parcial de Unai López, que ha podido utilizar, aunque de forma un tanto contenida, una mayor calidad para combinar y asociarse. La tendencia de esa línea a echar el balón hacia atrás es a veces desesperante, corta las posibles transiciones rápidas, y su capacidad de sorpresa, y hace que su fútbol sea demasiado previsible. Así, la elaboración del juego se limita a los balones largos desde la defensa y a las incursiones de laterales de largo recorrido como Yuri y Capa (o De Marcos).

LA CANTERA LLAMA A LA PUERTA

Lo mejor para el Club viene de abajo, tras las buenas campañas del Bilbao Athletic, Basconia, juveniles y cadetes. La pena es que los primeros equipos no superaron sus play off de ascenso y los más jóvenes se han quedado sin poder jugar las fases finales. Pero, al menos, es una buena noticia que se acostumbren a ganar, y aporten valentía a un club a veces demasiado timorato. Suenan nombres a corto plazo como Vencedor, Morcillo, Areso, Imanol o Vivian.

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