¡Que viene Van Gogh!


by: Dutton Peabody


Llega a nuestras pantallas por partida doble. El atormentado pintor vuelve a ser protagonista de dos producciones. Una es el reciente documental “Van Gogh: de los campos de trigo, bajo cielos nublados”, que será exhibido el martes 26 dentro del ciclo Golem ARTE, en los cines de Azkuna Zentroa. Presentado por la actriz Valeria Bruni Tedeschi, propone una semblanza del artista a través de los casi trescientos cuadros de la mayor colección privada de su obra.

Y el 1 de marzo se estrena “Van Gogh, a las puertas de la eternidad”, un drama biográfico dirigido por el pintor y cineasta Julian Schnabel y protagonizado por Willem Dafoe. Después de ganar la Copa Volpi en el último Festival de Venecia, este actor versátil ha sido nominado para el Oscar de este año, entre otras distinciones, por interpretar con cariño y rigor la figura del soberbio artista holandés.

Efectivamente, Dafoe está magnífico. Y eso que tenía 62 años cuando rodó la película, frente a los 37 de Van Gogh cuando murió de un disparo. Atención a la teoría que propone su película sobre el trágico final del pintor. Y no perder detalle de la minuciosidad con que el actor maneja los pinceles a la manera de Van Gogh (los holandeses pronuncian Fan Joj). No dudó en aprender cómo se pinta al óleo para interpretar con la mayor precisión el trazo con el que alcanzó la inmortalidad el malogrado artista. Eso sí, cuando ya había muerto y sin haber vendido más que un cuadro de los más de ochocientos que pintó.

Sensible, introspectiva, con una preciosa fotografía y un elaborado guion del propio Schnabel en colaboración con el gran Jean-Claude Carrière (que estuvo en Bilbao en 2012 para recoger el Mikeldi de Honor de ZINEBI), “Van Gogh, a las puertas de la eternidad” se sitúa a la altura de otras espléndidas películas basadas en la vida de este pintor universal.

La primera vez que un actor se metió en la piel del artista fue el legendario Kirk Douglas, nominado al Oscar en “El loco del pelo rojo”, dirigida con brío y exquisitez en 1956 por ese príncipe del CinemaScope y Technicolor que fue Vincente Minnelli. En 1990, “Los sueños de Akira Kurosawa” contaba con un insólito episodio interpretado por Martin Scorsese. También ese año Tim Roth trabajó a las órdenes de Robert Altman en “Vincent & Theo”. Un año más tarde el francés Maurice Pialat dirigió “Van Gogh” con Jacques Dutronc. Y el año pasado se estrenó la película de animación “Loving Vincent”, íntegramente pintada a mano sobre lienzo.

Y ahora, para todos los amantes del arte, vienen “Van Gogh: de los campos de trigo, bajo cielos nublados” y “Van Gogh, a las puertas de la eternidad”. Al cine.

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