Pepa Charro, La Terremoto de Alcorcón: “Para ver The Hole Zero hay que dejar los prejuicios y los problemas en la puerta”

Sandra Braceras

Entrevisto a Pepa Charro, más conocida como La Terremoto de Alcorcón, nada más bajar del escenario después de realizar un pase gráfico para la prensa en el Teatro Campos Elíseos con su peluca, maquillaje y body de lentejuelas morado. Y sí, digo que converso con Pepa porque nada más bajar del escenario se transforma, ya no es La Terremoto, sino la persona que hay detrás de ese personaje, a pesar de llevar el disfraz. De ahí su fama de ser tan camaleónica. Nacida en Madrid y criada en la localidad onubense de La Palma de Condado, llega a Bilbao, ciudad de la que confiesa estar enamorada, para ejercer como maestra de ceremonias en The Hole Zero, un espectáculo que mezcla de circo, cabaret y música, inspirado en las pistas disco de ‘Estudio 54’ y en la Nochevieja. Este show ha roto todos los esquemas de lo que había podido verse hasta ahora en España y se ha convertido en un éxito de público.

Pepa es actriz, vedette, cantante, guionista, productora, cómica y un largo etcétera. Y, a pesar de haber vivido mucho, todavía tiene sueños pendientes, y entre ellos está hacer un saque de honor en San Mamés, el campo del equipo de sus amores. “Cualquier respuesta, cualquier invitación del Athletic de Bilbao será bienvenida”, dice. Ahí queda la petición.

Pregunta. No tenía pensada esta pregunta, pero esta mañana les contaba a mis compañeros: “Oye, que luego entrevisto a la Terremoto” y me decían: “Wow, qué bien, esa mujer es una diosa, es una diva”. ¿Cree que provoca esa sensación en todo el mundo?

Respuesta. No, claro que no. Yo creo que hay gente muy cariñosa. La Terremoto es un personaje muy blanco y muy tierno, que se hace con mucha bondad y dulzura. Y eso hace que se le quiera muy fácilmente, pero también hay personas que no me conocen, o se quedan con el cliché de haber hecho el videoclip de Madonna, que no es más que una muestra de lo que hacíamos en ese momento cuatro locas en una sala de ensayos con 30 euros. Sin embargo, cuando hay gente que se preocupa por saber algo más del personaje o del actor o actriz que está detrás, siempre se descubren cosas más bonitas, es por eso que despierta este cariño. Pero de aquí a diva nos queda lo más grande.

P. ¿Qué es lo que más le gusta a la Terremoto de Pepa y viceversa?

R. Lo que más le gusta a la Terremoto de Pepa…es una pregunta difícil, eh. Parece mentira pero esto de tener un alter ego y estar con la bipolaridad todo el día cuesta. A la Terremoto lo que más le gusta de Pepa es que es muy buena amiga, le gusta pasar mucho tiempo con sus amigos y disfruta mucho de la amistad. La Terremoto es más dramática y más folklórica y se ha preocupado más de vivir entre hombres y vivir enamorada. Lo que envidia un poco la Terremoto de Pepa es que ella ha aprovechado el tiempo muy bien porque le ha dedicado mucho tiempo a la vida, a divertirse, a tener muchos amigos, a viajar.

P. ¿Es difícil tener un alter ego? Es decir, ¿alguna vez se equivoca o se le cruzan los cables?

R. No, equivocarme no. Lo que pasa es que a veces te posee un poco el personaje porque pasas muchas horas dentro de la piel del personaje y al final te termina poseyendo, y hay días que no sabes si eres tú la que está pensando o es el personaje que te has creado el que está explicándole a la gente lo que piensa. La Terremoto tiene unos pensamientos políticos, Pepa tiene otros, entonces a veces se produce esa dicotomía y no sabes bien para dónde tienes que tirar, pero siempre nos hemos llevado muy bien. Excepto en una época que yo estuve a punto de matar al personaje -e incluso inventarme otro-, porque me comía por completo y no podía hacer más, no podía trabajar en ningún otro sitio que no fuera con la peluca haciendo de Terremoto. Pero se me ofreció una oportunidad muy bonita que fue trabajar en el Molino de Barcelona como supervedette, entonces lo que hice fue hacer lo que hace Madonna, que son estas ‘revisitaciones’, estos resurgimientos, reinventarse y la Terremoto se convirtió en una supervedette y resucitó con muchísima fuerza.

P. Repite como maestra de ceremonias aquí, ¿cree que es una especie de señal?

R. No lo sé. Yo ya he dicho muchísimas veces que mi relación con Bilbao desde pequeña ha sido especial. En mi casa siempre hemos sido del Athletic sin haber conocido la ciudad, era una fascinación. Siempre he tenido un cariño muy especial por esta tierra, tengo muy buenos amigos aquí y disfruto mucho. Además, tengo el gran recuerdo de cuando vinimos hace tres años con The Hole 1 al Teatro Arriaga, que yo no conocía la Semana Grande y quedé todavía más enamorada de esta ciudad si cabe.

P. ¿Qué valoraría del público de Bilbao que igual no tienen otros?

R. Yo creo que es un público muy noble porque la nobleza siempre se ha asociado al pueblo vasco y pienso que el público del teatro funciona así. Yo sé que prácticamente todos los que vinieron a ver The Hole 1 o The Hole 2 son público fiel y repetirán. No es un espectáculo para nada parecido a los otros, simplemente que la fórmula es la misma, es la mezcla de cabaret, burlesque y circo, en este caso, más circo que otras disciplinas. Con lo cual que la gente no crea que vaya a ver lo que ha visto en el Arriaga o en el Euskalduna.

P. ¿Qué aporta de nuevo este espectáculo respecto a los dos anteriores?

R. A mí me da mucha rabia cuando acaba el espectáculo y mucha gente en los saludos del final te dice: “Me ha gustado más este que ninguno”. Porque yo soy una enamorada de The Hole 1, también es que hice cerca de 1.500 funciones y pude hacerlo también en el Gran Casino de París, así que para mí era como un bebé. Pero también es un orgullo cuando te dicen que les gustaron los dos anteriores y este más todavía. Bienvenido sea.

P. ¿Cómo convencería a una persona que es reticente a ver este tipo de espectáculos?

R. Primero, que este espectáculo ha visto 1.000 millones de sorpresas con público de ese tipo, que a lo mejor no es el que consumía [este espectáculo] por la cartelería o por la filosofía del show y se han ido encantados, con lágrimas en los ojos y decían: “No me esperaba esto”.

Yo nunca he pensado que la publicidad haya sido chabacana porque nuestros artistas son guapísimos, tienen unos cuerpos preciosos, tanto ellas como ellos y ¿por qué no disfrutarlos todos? Hay gente que tiene muchos prejuicios porque igual van más descubiertos…pues chica, tienen la suerte de trabajarse esos cuerpos y ellos son los primeros que están felices de enseñarlos. Hay muchas personas que dicen: “Bueno, es que es un espectáculo que es muy soez”. Yo no lo encuentro para nada soez.

Cada uno de los maestros de ceremonias le ponemos un matiz diferente; sí que es cierto que el humor de la Terremoto es uno, el de Txabi Franquesa es otro y el de Manu Badenes es otro. Si conocen un poco a los personajes, la gente también se puede acercar al espectáculo a ver un perfil [de espectáculo] más cercano a lo que es su mentalidad. Con lo cual yo invito a la gente a que deje los prejuicios y los problemas en la puerta, que creo que es lo primero que tienes que hacer cuando vienes a ver shows como este.

P. En esta época que estamos viviendo con la censura y los límites del humor, ¿cree que algo de esta obra podría ser censurado?

R. No, yo creo que no. Además, estamos viviendo momentos tan difíciles esta semana con el fallecimiento de Laura [Luelmo] en Huelva y las campañas que se han levantado a través de redes de “yo quiero ir a correr sola” y “quiero vestirme como quiera para correr”. No tengo que salir con miedo. Es lo único que podría asociar a este espectáculo. Sí que es cierto que a más de uno le deja bien caliente cuando se va a su casa, pero no creo que haya ningún problema, ni nada feo. Todos somos fruto de un acto de amor, y todo viene por el sexo, así que no hay nada oculto, ni horroroso para asustarse o renegar de este show. No creo aliente ni al machismo, ni al feminismo. Cada uno desde su sitio, su papel, lo defiende desde su personalidad y desde su punto de vista. Yo como gran feminista que soy, defiendo mi personaje animando a la gente a que se quiera primero a sí misma.  

P. Actriz, cantante, vedette, guionista, productora, maestra de ceremonias, ¿algo que le quede por hacer?

R. ¡Me encantaría dar las campanadas! Es un sueño que tengo desde pequeña. Compartir ese momento con todo el mundo, con millones de espectadores tiene que ser muy emotivo. O ser la chica del tiempo. Son dos asignaturas pendientes que tengo.

P. Aparte de ser maestra de ceremonias en Bilbao con The Hole Zero, ¿le gustaría hacer en algo diferente en esta ciudad?

R. Un saque de honor en San Mamés. Espero que algún día se atrevan a llamarme, porque lo he pedido en cada una de las entrevistas que he hecho cuando he venido a Bilbao. En el último partido del Athletic contra el Real Madrid me vine hasta aquí, compré mis entradas y me subí a mi grada arriba del todo. Soy una gran forofa, así que cualquier respuesta, cualquier invitación del Athletic será bienvenida.

P. Pues mira, ahora no andamos muy bien, eh…

R. Ya…hice yo unos posts diciendo que me presentaba como candidata a la presidencia del club. Yo creo que vamos a acabar el año un poco flojo para después levantarnos de nuevo.

P. En una entrevista dijo que haría “un agujero gordo y los echaría dentro del boquete”, ¿tiene ya pensados los nombres?

R. Tengo muchos nombres, pero no te los voy a decir (risas). Tengo a muchísima gente que tiraría por ese boquete, que a lo mejor luego es un paraíso, pero yo me quitaría a unos cuantos que estorban y que no dejan que este país no avance, que la cultura no tire para adelante, y que no podamos ser libres como nos gustaría ser. Echaría a muchísimos responsables de muchos campos como la política, economía, educación, sanidad…que deberían dejar paso a nuevas generaciones con mentes abiertas para que esto avance. Siempre respetando lo que es nuestro, o lo diferentes que podéis ser vosotros como vascos, o yo como madrileña o mi familia como andaluza o los mallorquines con su identidad, su cultura, su lengua. Yo creo que todo eso hay que respetarlo y hay que disfrutarlo mucho, porque hay gente que nos pone muchas trabas.

Fotos de Gutty