Escapada del hastío

Este contenido forma parte del número 1054 de La Ría del Ocio, publicado el 4 de febrero de 2021


Susana Tobarra

Hay una sensación generalizada de que no podemos más, de hartazgo, de hastío. Parece que nuestra vida se ha reducido a ir del trabajo a casa y de casa al trabajo, con alguna escapada al súper. No podemos salir del municipio, nos han cerrado los bares y lo único que nos pide el cuerpo es tirarnos en el sofá y ahogar nuestras penas con alguna serie de moda y comer palomitas, helado o lo que sea para llenar este enorme vacío que nos embarga. Es una sensación total de no tener ningún control sobre nuestras vidas.

¡Pues no podemos seguir así! Ha llegado el momento de ponernos en marcha y aprovechar las muchísimas alternativas que, aunque no creamos, nos ofrecen nuestros municipios. Además, es fundamental para nuestra salud, salir, pasear, hacer algo de ejercicio, por supuesto, cumpliendo a rajatabla con las medidas de seguridad anti Covid, que ya tenemos ganas de ir despidiéndonos del bichito.

Empiezo por alguna sencilla sugerencia, a veces no hace falta grandes cosas para disfrutar de la vida. Cuando nuestra situación era ‘normal’, nos acostumbramos a buscar las salidas, escapadas, etc. fuera de nuestros municipios, de nuestras comunidades e incluso del país, no damos importancia ni valora a lo que teneos cerca y tenemos unos parques y paseos preciosos en nuestro entorno.

JARDÍN BOTÁNICO RAMÓN RUBIAL DE BARAKALDO

El Jardín Botánico Ramón Rubial, en el corazón de Barakaldo, está planteado como un museo vivo en el que la vegetación se convierte en arte. Se encuentra situado en una atalaya con vistas a los montes de Triano y cuenta con varias zonas de acceso: la principal del Jardín Blanco, en la calle de La Torre. Los parques de Barakaldo y San Vicente con sus extremos con más de 1 km de longitud.

Diseñado por el arquitecto Ángel de Diego Rica e inaugurado en el año 2002, cuenta con una extensión de unos 60.000 m2 y acoge a más de 300 especies leñosas diferentes y una gran diversidad de plantas herbáceas de todo el mundo: el papiro, varios ejemplares de pinsapo, un árbol de júpiter blanco, magnolios de hoja caduca, un falso pimentero, varias falsas acacias rosas, castaños de indias rojos, azufaifos, un ceibo, etc…

En este momento, es un lugar único y mágico en el que perderse por sus senderos, desconectar y disfrutar del contacto con la naturaleza en plena ciudad. No te pierdas su laberinto de setos y sus estanques en los que habitan peces, patos y otro tipo de aves.

AKARLANDA DE ERANDIO

En Erandio contamos con otro maravilloso espacio natural, el área de esparcimiento de Akarlanda. Se trata de un parque recreativo perfectamente integrado en la naturaleza, por donde podemos dar un bonito paseo, pasar el día y comer en alguna de sus numerosas mesas con bancos al aire libre.

En la parte más alta del área encontramos un espacio circular bañado por el sol y rodeado por hermosos setos de mimosas. En este magnífico rincón se sitúan el edificio de servicios, el amplio grupo de mesas con sus correspondientes bancos, un parque infantil y la torre de vigilancia forestal.

El resto de las instalaciones se reparten por los extensos alrededores, bien al sol, bien aprovechándose del abundante y variado arbolado. El parque dispone de un amplio parking, y una completa oferta de instalaciones deportivas entre las que cabe destacar un campo de futbito, otro de baloncesto, una pista de monopatín, un rocódromo, un circuito de ejercicios de entrenamiento. También dispone de paneles explicativos de las vistas y árboles del parque. Todo lo necesario para pasar un gran día.

PARQUE PINOSOLO EN LEIOA

La historia de Pinosolo se remonta a los «felices años 20» del pasado siglo. La familia Aznar, perteneciente a la alta burguesía vizcaina de la época, adquirió la finca para construir una residencia palaciega, como destino de ocio de la familia y sus invitados.

Finalmente, en la primera década de los 2000, casi 100 años después del comienzo de esta historia, el Ayuntamiento de Leioa pudo adquirir los terrenos de la finca original y acometió, durante varios años de trabajo, la actuación de recuperación de la zona con objeto de habilitar el actual parque y bosquete: una auténtica joya de la naturaleza en el corazón de la ciudad.

Pinosolo constituye una isla de biodiversidad con sus 7 hectáreas donde encontramos multitud de especies vegetales exóticas o foráneas y autóctonas, con gran diversidad de hongos y herbáceas. Paseando por este idílico parque podemos encontrar abedules, acacias, arces, avellanos, magnolios y muchos más árboles que junto con el resto de plantas le da un magnífico aspecto selvático.

PARQUE DE LA ONDEJEDA EN SESTAO

La Dársena de La Benedicta es muy apreciada por los sestaotarras, porque aquí comienza un paseo de varios kilómetros paralelo a la ría que recorre los municipios de Portugalete, Santurtzi y Zierbena. En estos momentos no pasaríamos de municipio, pero esa parte queda pendiente para más adelante.

El parque de Las Camporras, o de Ondejeda, es el ‘pulmón verde’ de Sestao y es un buen punto de partida para dar un agradable paseo y llegar hasta las plazas del KaskoSan Pedro situadas en el centro del pueblo. Ambos disponen de columpios, bancos, lo que hace de ellos unos espacios muy agradables. En la plaza del Kasko podemos ver la estatua de una cabeza de minero, que representa la historia del pueblo.

El renovado parque de Portopín es otro de los nuevos atractivos de Sestao. Situado al final de la Gran Vía, está distribuido en dos alturas, siendo lugar de reunión para personas de todas las edades.