Entrevista a Ángela Quintas, autora de ‘El secreto de la buena digestión’

 

Por Yolanda Larrea Sánchez

Somos pura química. O así lo podemos asegurar tras leer ‘El secreto de la buena digestión’ (Ed. Planeta)Ángela Quintas, su autora, se sienta con ‘La Ría del Ocio’ para hablar no solo de alimentación, sino también del cuerpo y cómo este habla en su proceso de digestión. Para escucharlo, nada mejor que una voz tan autorizada como la de esta coach nutricional:

“La serotonina, neurotransmisor de la felicidad, del placer, se fabrica en un 90 % en nuestro intestino”

Licenciada en Químicas, máster en nutrición, consultoría propia… ¿cuál es el porqué de este libro? 

Nosotros elegimos los mejores alimentos, los cocinamos, los masticamos, los tragamos y ahí ya no sabemos nada. Es verdad que está lleno de procesos químicos muy complicados, pero la idea es contarlo de manera sencilla e ir intercalando con casos clínicos para que se convierta en algo que sea muy didáctico. 

En la consulta, tras tantos pacientes, ¿has observado un patrón que se repite?

El hecho de estar en la consulta me da muchísima información. Yo trabajo con un equipo de nutricionistas que hacemos un primer diagnóstico y luego empezamos a ver dónde puede estar la causa. Tratamos todo tipo de cuestiones: desde gente que quiere engordar a personas que quieren adelgazar, pero también gente que viene con diarreas, estreñimientos, alimentos que sientan mal… Es una parte muy bonita de la nutrición y casi está empezando. Pero se puede obtener muy buen resultado, puesto que ya hay estudios que demuestran que son muy eficaces para determinadas patologías.

¿Una mala digestión cómo puede afectarnos en nuestra salud?

Si hacemos una comida muy rica en grasas voy a sentirme mucho más pesada, porque las grasas es lo que más tiempo está en el estómago. Si es algo que se produce de manera continua, es decir, me hincho, tengo gases, tengo diarrea, tengo estreñimiento… tengo que pensar que algo está funcionando mal. A lo mejor simplemente es que el alimento que estoy introduciendo no es el correcto o que no estoy masticando bien o puede ser indicativo de que otra cosa esté funcionando mal. Pero tenemos que prestarle atención a todo eso. 

¿Cuál crees que es la dieta más beneficiosa?

Si nosotros tuviéramos que hablar de nuestro intestino, ¿qué alimentos eliminaría? Los alimentos ultraprocesados, grasas que no son saludables, azúcares añadidos… Si nosotros hacemos el mayor porcentaje de nuestra compra en el mercado de toda la vida ahí no hay etiquetas, no hay ultraprocesados. 

Estableces una relación entre la digestión y enfermedades psicológicas como la depresión. ¿Según tu experiencia se puede establecer un vínculo?

Estamos empezando. Se abre un campo importante. Los estudios demuestran que hay una relación entre las alteraciones de la microbiota (bacterias) y ansiedad o depresión. Lo que pasa que realmente no se sabe si la microbiota produce o si es la enfermedad la que está produciendo una alteración de la microbiota. Un neurotransmisor tan conocido como es la serotonina, neurotransmisor de la felicidad, del placer, se fabrica en un 90% en nuestro intestino. Si yo tengo déficit de serotonina puedo tener varios síntomas: uno es tener ganas de comer dulce sí o sí de manera continuada. Esa serotonina se va a convertir en melatonina que es la que me va a hacer dormir de manera profunda. Si el intestino no está bien, puede ser que no fabrique la suficiente cantidad de serotonina, me sienta triste y encima duerma mal… ya tienes la relación. 

Por eso la gran mayoría de antidepresivos son recaptadores de serotonina. Además, podemos ir más allá: esa serotonina se fabrica a partir de un aminoácido ( estos son los componentes de las proteínas) que se llama triptófano. Este triptófano es un aminoácido esencial que mi cuerpo no puede fabricar, por lo que lo tengo que coger de los alimentos. Si yo quiero adelgazar y digo: “ahora solo verduras…” ocurre que tengo déficit de triptófano, muy poquita proteína vegetal, déficit de serotonina y dejo de dormir. Al final hay mucha gente que tiene realmente un sobrepeso que tiene una bajada importante de serotonina. 

¿Cómo afectan a la digestión los alimentos a los que tenemos alergia?

Hay que diferenciar entre alergia e intolerancia . En la alergia tu sistema inmune ya está alerta y una alergia no se corrige. Muchas veces las confundimos. Hay que ver: ¿en qué grado yo soy intolerante? Por ejemplo, en el caso de la lactosa: suelen decir que somos el único mamífero que toma leche de adulto, pero es que nos hemos adaptado a ello. Nosotros generamos una enzima, que es la lactasa, que es la que se encarga de digerir la lactosa, es decir, el azúcar de la leche. Este está formado por un disacárido y gracias a esta enzima lo que ocurre es que lo corto y lo puedo digerir. Si yo no segrego la suficiente cantidad de esta enzima ¿qué ocurrirá? Que este disacárido no se romperá  y eso me producirá malestar intestinal. Puede ser que sea totalmente intolerante a la lactosa y no digiera ningún lácteo o tengo cierto grado y no puedo digerir la leche que es donde más concentración hay, pero sí puedo tomar queso de oveja o de cabra.

¿Qué opinas de los alimentos funcionales?  (yogures que bajan el colesterol por ejemplo)

Te van a ayudar a que tu microbiota siga estable, pero si tenemos una microbiota que está alterada, difícilmente voy a poder cambiarlo. Ahí tendríamos que optar por cepas probióticas. No vale cualquiera y no vale la concentración que yo quiera. 

¿Cómo te sientes sabiendo que puedes influenciar a tanta gente con tu labor divulgativa?

Yo siempre intento no dar mensajes alarmistas. Primero tenemos que mirar a la persona de manera individual y hay que ver cómo está. El libro me ha costado mucho esfuerzo escribirlo, sacando tiempo de donde he podido pero estoy contenta con el resultado. La idea era eso, que fuera muy divulgativo con muchos ejemplos, para que la gente se pueda identificar.

 

Estamos seguros de que lo has conseguido. 

Muchas gracias.