El nuevo regreso de Steely Dan

Este contenido forma parte del número 1049 de La Ría del Ocio, publicado el 5 de noviembre de 2020


Montxo Paz

Está reconocido internacionalmente que los festivales de jazz de Getxo, Gasteiz y Donostia son un claro ejemplo de la sensibilidad musical de Euskadi y del interés por favorecer la industria cultural. Estaría bien que sus respectivas organizaciones consideraran seriamente la posibilidad de que Steely Dan se acercase por aquí en 2022, coincidiendo con el 50 aniversario de su formación como grupo en la ciudad de New York.

Su historia tiene tres etapas bien definidas: en la primera, desde 1972 hasta 1974, era una banda convencional de rock que salía de gira y grababa; en la segunda (desde 1975 a 1983), se convirtió en un grupo puramente de estudio que continuó usando el nombre de Steely Dan, aunque se centraba básicamente en el equipo formado por Donald Fagen y Walter Becker, sus miembros fundadores, empleando a músicos de sesión en sus grabaciones. La tercera etapa fue la vuelta por sorpresa de Becker y Fagen a la grabación y actuación en directo durante los años 1990, con la banda reconstituida y consagrada como uno de los grandes grupos de jazz-rock, con interpretaciones en directo de forma regular, habiendo lanzado varios exitosos álbumes, tanto en vivo como en estudio.

Sus fundadores bebieron de los clásicos del be-bop y también de la literatura beat (de hecho, el nombre de Steely Dan procede de un artilugio sexual mencionado en El almuerzo desnudo, de William S. Burroughs). Donald y Walter se conocieron en la adolescencia y pasaron su juventud en diferentes barrios de New York (Manhattan, Broadway, Wall Street, Greenwich Village, Harlem…). Tenían parecidos gustos literarios y musicales. El jazz fue su punto de encuentro, la fuente de su mutua inspiración. Antes de terminar la enseñanza secundaria, Donald había aprendido a tocar el piano de manera autodidacta y Walter se había especializado en los instrumentos de cuerda, utilizando indistintamente el bajo y la guitarra. Además de la música jazz, se habían enamorado perdidamente del blues de Chicago, la música soul, la vibrante contracultura y la poesía de Bob Dylan. Uno de sus discos más conocidos es Aja (1977), considerado en muchas listas como uno de los mejores álbumes de todos los tiempos; de hecho, Deacon Blues forma parte de mis temas preferidos, de esos que siempre te evocan gratos recuerdos.

A principios de 1991, Donald y su futura esposa Libby Titus crearon New York Rock & Soul Revue, con un grupo rotatorio de artistas como Charles Brown, Phoebe Snow, Chuck Jackson, Boz Scaggs, Cindy Lauper, Bob Dorough, Annie Ross o Michael McDonald, entre otros. Walter, que se había reunido con Donald en 1986, participó en la gira del 92; también produjo y actuó en el segundo álbum en solitario de Donald, Kamakiriad (1993), después de lo cual emprendieron una nueva gira con Steely Dan, incorporando al baterista Peter Erskine, el bajista Tom Barney, el guitarrista Drew Zingg y el pianista Warren Bernhardt, el vibrafonista Bill Ware y una sección de trompetistas. Aquel año se lanzó una retrospectiva de su carrera titulada Citizen Steely Dan. 

Comenzaron el nuevo siglo de manera excepcional. En 2001, Two Against Nature ganó cuatro premios Grammy, incluido el galardón al mejor álbum del año. Luego, en marzo, Steely Dan fue incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll. El álbum Everything Must Go fue lanzado en 2003, seguido de una gira estadounidense triunfal. Por su parte, Donald organizó un tour con sus viejos compañeros de Rock & Soul, Michael McDonald y Boz Scaggs, en un «supergrupo» al que denominaron The Dukes of September. El dúo fundador de Steely Dan tenía otros proyectos en mente, que se vieron truncados por la repentina muerte de Becker en 2017. Ahora, Donald Fagen se ocupa de promocionar una nueva gira por Estados Unidos para 2021, en compañía de Steve Winwood y otros músicos de referencia. Esperamos tener ocasión de disfrutar de una ronda europea para 2022 y, si la pandemia lo permite, verlos pronto en Euskadi.