El aniversario de la ría


Arturo Trueba


Todas las primaveras por estas fechas celebramos nuestro aniversario desde que zarpó ese pequeño barco de papel con el pomposo y osado nombre de la ría del ocio. Sí, toda una osadía cuando hace 32 años la ría era marrón y en sus ennegrecidas márgenes languidecían desvencijados edificios industriales cuyo tiempo de esplendor había pasado. Desde ese 14 de mayo de 1987 las distintas tripulaciones que han participado en esta singladura aportaron su saber y querer hacer en todos y cada uno de los años de navegación. Era difícil imaginar que esa ría se convertiría con el tiempo en una ría del ocio. Que el turismo de negocio compartiera su protagonismo con el turista de a pie, y que hoy en día se hayan batido récord tras récord en las cifras de quienes nos visitan. Sin más playa en la Villa que el recuerdo de aquella zona de arenas donde se asentó el paseo de El Arenal, fachada del Casco Viejo y sus más de siete calles. Aquel varadero y astillero de embarcaciones es uno de los símbolos y zona de esparcimiento de nuestro Botxo.

Para nosotros es una alegría poner una muesca anual más al calendario y celebrarlo con nuestras amistades en un acto en el que reconocemos los méritos de personalidades, entidades y empresas que han contribuido a ensanchar los horizontes de Bilbao y su ría, así como del territorio de Bizkaia. Este año queremos homenajear a personas que, como Fernando Querejeta, han tenido y tienen un papel relevante en la transformación de la ría de Bilbao en su sentido más amplio, desde la ingeniería IDOM. Un donostiarra que puede presumir del Museo Guggenheim, el nuevo campo de San Mamés o el BEC, entre los más destacadas realizaciones de una empresa que se ha expandido por todo el mundo.

Premiamos a lo que no se ve. A lo que está detrás de las grandes obras arquitectónicas o de los artistas, así como a los vestigios de lo que fue una revolución industrial y que hoy se pone en valor como patrimonio industrial y turístico. Y premiamos a la bailarina Adriana Bilbao, al road manager Jon Koldo Goikoetxea, a la pelotari Patri Espinar y a la startup Pantalla Fácil.