Cambio a mejor: El Athletic remonta el vuelo con nuevo presidente y entrenador

«Si la pelotita no quiere entrar…», se solía decir para justificar las malas rachas. El caso es que la última ha sido una mala racha de años, y eso ya es diferente. Era más fácil ganar partidos cuando había una camada jóvenes y prometedores jugadores que jugaban finales que cuando hay una plantilla envejecida, y encarecida, que trata de evitar el descenso. ¿Qué ha pasado entre tanto? Lo suficiente para que los socios decidan cambiar de presidente en lo que parecía una pelea de David contra Goliat. Por cuándo y cómo se celebraron las elecciones, entre otras cosas. Fue una lucha de músculo económico, acumulado en gran parte con la pérdida de figuras y sin casi reinvertir, frente a quien tan sólo podía ofrecer ilusión, cercanía, talante abierto, innovación, e intención de recuperar y unir a la afición, asi como de elevar el listón de los objetivos, por lo que dejó ver en la campaña.

Ganó a contracorriente Aitor Elizegi y la apuesta por el cambio frente al continuismo. Y en eso, volvió a resonar San Mamés con vuelo de bufandas rojiblancas contra el Sevilla como en los tiempos del rabo de Del Nido. Y se descubrió que Williams también puede ser delantero centro, además de estilete por las bandas. Vuelve la sonrisa, esperemos que para mucho tiempo.